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5 razones por las que sientes que no tienes energía

Si te sientes demasiado agotada y no tienes suficiente energía para hacer tus tareas cotidianas, deberías conocer estas 5 razones por las que podrías estar experimentando este cansancio.

A decir verdad, por más de que todos nos hemos sentido cansados en algunas ocasiones, experimentar fatiga de forma constante puede influir de manera negativa sobre nuestra calidad de vida.

Ahora bien, por fortuna, en casi todas las situaciones la falta de energía se puede solucionar con cambios en la alimentación o en el estilo de vida. Pero de todos modos, para ir al origen del cansancio, es mejor que descubras en profundidad qué lo está provocando.

5 razones por las que sientes que no tienes energía

1. Una alimentación pobre en vitaminas y minerales

La carencia de nutrientes, asociada a una alimentación desequilibrada, puede hacer que te sientas agotada todos los días. Algunos de los nutrientes que te podrían estar faltando y su déficit se relaciona con el cansancio son:

Hierro

La anemia por falta de hierro es una de las formas de presentación más comunes de esta patología. El síntoma más habitual que se presenta en esta condición es la fatiga. No obstante, cuando la persona recupera los niveles de hierro que su cuerpo necesita, dicho síntoma suele mejorar.

Por esta razón es importante añadir carnes rojas, carnes blancas o mariscos a nuestra dieta de forma frecuente. Y en caso de que sigas una alimentación vegana, es importante que consideres tomar un suplemento, ya que las fuentes vegetales no siempre tienen una buena absorción.

Vitamina D

La vitamina D se obtiene a través de la exposición de nuestra piel al sol. Sin embargo, con el pasar de los años esta absorción disminuye. Por ende, hay un mayor riesgo de tener un déficit de vitamina D si no tomamos un suplemento. Además, sin importar nuestra edad, los días de lluvia y el frío no contribuyen con la absorción de este valioso nutriente, provocando una de las razones por las sientes que no tenemos energía.

Algunos alimentos que podrían ayudarnos a incrementar los niveles de vitamina D son:

  • Pescados grasos. Por ejemplo, el salmón, el arenque, las sardinas o el atún.
  • El aceite de hígado de bacalao.
  • Yema de huevo.
  • Champiñones.
  • Alimentos fortificados.

Cabe destacar que más del 50% de las personas de todo el mundo no presentan un nivel adecuado de vitamina D. Por esta razón, durante los días en que no puedas tomar un poco de sol es mejor tener a mano un suplemento. Además no debes pasar por alto el hecho de que los protectores solares bloquean la absorción de vitamina D.

Vitamina B12

Este déficit es bastante usual en los adultos mayores, ya que la habilidad de nuestro organismo para absorber B12 se reduce a medida que pasan los años.

Cabe destacar que esta vitamina es esencial para aportar oxígeno y producir energía. Por consiguiente, su déficit puede ocasionar cansancio extremo.

De forma adicional, una alimentación que esté cargada de productos alimenticios ultraprocesados disminuye tu energía. Por dar un ejemplo, una dieta cargada de azúcares agregados puede perturbar el sueño y aumentar la insulina y la glucemia.

2. No dormir las horas que tu cuerpo necesita

Mientras dormimos, nuestro cuerpo ejecuta distintas acciones vitales para nuestro bienestar. Por este motivo, si tienes una buena calidad de sueño, al despertarte te sentirás cargada de vitalidad y renovada.

La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño y la Sociedad de Investigación del Sueño recomiendan que una persona adulta duerma como mínimo 7 horas por noche.

3. Estrés

El estrés crónico podría ser otra de las razones por las que sientes que no tienes energía, ya que está asociado con la fatiga.

Incluso, este factor podría desencadenar la aparición del “trastorno de agotamiento relacionado con el estrés”.

De igual modo, el estrés crónico puede ocasionar cambios a nivel nervioso y conducir a la inflamación crónica. Esto a su vez puede derivar en síntomas como el agotamiento.

4. Una vida sedentaria

Si no realizas ningún tipo de actividad física podrías sentirte cansada con frecuencia. Como tu cuerpo no está en movimiento, la llegada de oxígeno y glucosa hacia las células es menor y los vasos sanguíneos tienen una mayor compresión. Esto dificulta la eliminación de los residuos celulares y produce un incremento de la fatiga.

5. Las alergias y el covid

Investigaciones recientes confirman la conexión entre el Covid-19, el agotamiento y la dificultad para dormir. Por ello, si recientemente has tenido coronavirus, esta podría ser otra de las razones por las que sientes que no tienes energía.

Por otro lado, varios estudios han encontrado que el cansancio es un síntoma frecuente entre quienes sufren de alergias estacionales. Sin embargo, el CBD podría tener importantes beneficios para aliviar los síntomas de esta afección.

En definitiva

Nuestro estilo de vida es un pilar fundamental de nuestro bienestar y calidad de vida. Si te has identificado con alguno de estos 5 puntos, esperamos que te haya servido este artículo para empezar a hacer los cambios necesarios en tu vida. Ten en cuenta, que es imprescindible llegar al origen de tu fatiga y ver qué es lo que la provoca. Si sientes que no sabes por dónde empezar, también puedes consultar con tu médico o una naturópata como Claudia Martínez para que te guíe en tu proceso.

Referencias

  • Effects of seasonal allergic rhinitis on fatigue levels and mood. Paul S Marshall, et al. 2002.
  • Vitamin D and Aging. J. Christopher Gallagher, MD, MRCP. 2013.
  • Correction of Low Vitamin D Improves Fatigue: Effect of Correction of Low Vitamin D in Fatigue Study (EViDiF Study). Satyajeet Roy, et al. 2014.
  • Recommended Amount of Sleep for a Healthy Adult: A Joint Consensus Statement of the American Academy of Sleep Medicine and Sleep Research Society. Nathaniel F Watson, et al. 2015.
  • Possible Biomarkers of Chronic Stress Induced Exhaustion – A Longitudinal Study. Johanna Wallensten, et al. 2016.
  • Mental fatigue in stress-related exhaustion disorder: Structural brain correlates, clinical characteristics and relations with cognitive functioning. Hanna Malmberg Gavelin, et al. 2020.
  • Iron Deficiency Anemia. Matthew J. Warner; Muhammad T. Kamran. 2021.
  • Analysis of the Impact of Selected Vitamins Deficiencies on the Risk of Disability in Older People. Wassim Gana, et al. 2021.
  • Association of SARS-CoV-2 Infection With Psychological Distress, Psychotropic Prescribing, Fatigue, and Sleep Problems Among UK Primary Care Patients. Kathryn M. Abel, et al. 2021.

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